Bienvenido Ramadán
Noticias de Compañía
2016-06-12
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Ramadán es el noveno mes del calendario lunar islámico. Todos los días de este mes, los musulmanes de todo el mundo pasan el día rápidamente todos los días.

En el afortunado mes del Ramadán, los musulmanes de todo el mundo no comen, beben ni tienen otras necesidades físicas (como fumar o tener relaciones sexuales) durante el día. Ramadán es más que no comer ni beber. Ahora es el momento de purificar el alma, volver a centrar la atención en Dios, practicar la autodisciplina y el sacrificio.

El ayuno durante el Ramadán se considera uno de los cinco pilares del Islam, las cinco actividades que dan forma a la vida de los musulmanes. La oración ocurre todos los días. La peregrinación única en la vida, la caridad y la fe profesada están en progreso. Ramadán es el ayuno anual. Cada año, los musulmanes pasan un mes completo observando este estricto ayuno y renuevan su compromiso con la adoración y la fe.

Pida a los musulmanes que reevalúen sus vidas este mes de acuerdo con la guía islámica. Nos reconciliaremos con aquellos que nos han hecho daño, fortaleceremos los lazos con familiares y amigos y eliminaremos los malos hábitos, esencialmente para limpiar nuestras vidas, pensamientos y sentimientos. La palabra árabe "sawm" (sawm) significa literalmente "moderación", no solo comida y bebida, sino también malas acciones, pensamientos y palabras.

Los musulmanes sienten los efectos físicos del ayuno, recordando a las personas que sufren durante todo el año (pobres, sin hogar, refugiados) aquellos que no pueden satisfacer sus necesidades básicas. Les recuerda a los musulmanes que no deben desperdiciar y sentir simpatía por quienes enfrentan el hambre todos los días. Debemos agradecer a Allah por sus bendiciones: agua limpia, suficiente comida saludable, un hogar confortable y la salud de nuestra familia. Hay muchas personas en el mundo que deben sobrevivir sin estas necesidades básicas. El Ramadán es un momento para agradecer y renovar nuestro compromiso de ayudar a los necesitados.

Durante el Ramadán, todas las partes de nuestro cuerpo deben estar restringidas. Se debe restringir el apetito por el habla y el lenguaje soez. Los ojos deben contenerse y evitar mirar objetos ilegales. Esta mano debe ceder y no puede tocar ni quitar nada que no le pertenezca. El oído debe evitar escuchar chismes o palabras obscenas. Los pies deben evitar ir a lugares pecaminosos. De esta manera, todas las partes del cuerpo estarán en ayunas.

El ayuno no es solo físico, sino también el compromiso total del cuerpo y el alma humanos con el espíritu de ayuno. El Ramadán es un momento para practicar la autodisciplina. Es hora de purificar el cuerpo y el alma de las impurezas y volver a centrar la atención en la adoración de Dios y la caridad hacia la humanidad.